En su paseo matinal, Alephandría disfrutaba de su desayuno mientras se encontró la siguiente nota: "El terremoto y el tsunami son el antiícono".
Abruptamente su café se enfrió y su tostada se ablandó...todo se encontraba patas para arriba. Seguía leyendo: "Así como la foto del hongo atómico fue el ícono de la potencia de la ciencia, el terremoto y el tsunami son el icono de la vulnerabilidad de la sociedad tecnológica, son el antiícono".
La nota era larga e interesante, sobre todo teniendo en cuenta que el entrevistado era Mario Albornoz, filósofo y especialista en temas de política científica. Por un momento, Alephandría pensó que esta entrevista daba letra para múltiples posts, pero decidió acercarles en forma digerible las partes más apetitosas con los siguientes subtítulos (adaptados por ella).
Riesgo tecnológico o Irresponsabilidad Gubernamental
Aún hoy estamos expectantes de lo que sucede en Japón, y los medios (sensacionalistas o no) siguen haciendo noticia el debate sobre la utilización de la energía nuclear. En ese caso, vale preguntarse si existen culpables y sería la falta de previsión del gobierno que aparentemente habría tenido informes que indicaban que sus centrales nucleares no iban a resistir un terremoto de grado superior a 7. Si el gobierno japonés lo sabía, no estamos tanto ante un caso de riesgo tecnológico –porque la propia tecnología habría proporcionado los medios para evitar eso–, sino ante un caso de irresponsabilidad gubernamental.
Tercera potencia mundial, y primera potencia imaginaria
Si, es cierto, Japón no es la primera potencia mundial, pero si la primera en el imaginario colectivo. ¿Por qué? Porque muchos de nosotros -Alephandría se incluye- pensamos que es el modelo ideal de desarrollo tecnológico a imitar. La innovación es un fetiche de actualidad, y bautiza los ministerios de ciencia y tecnología, con el "sufijo" de innovación. Cabe la oportunidad de reflexionar, hasta que punto es necesario querer imitar a las naciones desarrolladas en temas de tecnologías de avanzada o apostar a modelos que nos permitan atender las demandas sociales de cada Nación en particular. Quizás no resulte una nueva potencia, imaginaria o real, pero si generará felicidad a su población.
La innovación es destrucción creadora: crea algo nuevo, pero destruye lo viejo.
"Cuando una empresa innova por encima de las otras competidoras al mismo tiempo las destruye. Si las otras no pueden repetir el proceso innovador de la primera, desaparecen del mercado". La innovación es un concepto que se puso de moda en los años 80, al redescubrir los conceptos propuestos por el economista Joseph Schumpeter, quien decía que lo que mueve la economía es la innovación. Sin embargo no olvidemos que al innovar destruimos. Cualquier Estado que se digne de querer mejorar el desarrollo de su país, debe tener en cuenta, al momento de implementar políticas, todas las variables en juego.
Por último, Sustentabilidad o sostenibilidad -elijan el nombre que más les guste ya que son lo mismo.-
"Cuando se plantea cuáles deben ser los ejes de una política científica y tecnológica, si debe estar guiada por los grandes intereses económicos y de las corporaciones, por competir con los otros países por la primera línea de la tecnología mundial o más bien debe estar guiada por preservar el planeta, cuidarlo de su destrucción, construir sociedades más amigables con la naturaleza". La producción de conocimiento y su transferencia a los sectores productivos para satisfacer demandas sociales es un asunto que los gobiernos, empresas, y organismos creadores de conocimiento como universidades o el Conicet, deben tomar con seria responsabilidad si esperan que las siguientes generaciones puedan utilizar los recursos para subsistir y crear espacios de armonía para la supervivencia.
Alephandría espera no haberlos aburrido y sobre todo, poder leer sus opiniones!!!
Frases: "La teoría es asesinada tarde o temprano por la experiencia". Albert Einstein.


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